CORAZÓN - INCIDE
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31 Ago CORAZÓN

 

CORAZÓN

En mi infancia, la travesura era mi compañera constante, lo que llevaba a mis padres a recurrir a un peculiar “castigo”: tardes de lectura. En aquel mundo de clásicos literarios, enciclopedias temáticas y exploraciones históricas, un título en particular rompió la noción de la lectura como castigo: “Corazón”, la novela de Edmundo de Amicis publicada en 1886.

A través del diario de Enrique, un niño italiano de unos 10 años, la novela desentraña las vivencias propias y las de sus compañeros durante un año escolar. Este relato, más allá de su contexto temporal, se alza como un portal a las emociones, creencias y sentimientos que los niños experimentan al confrontar desafíos, forjar amistades y encarar las vicisitudes de su transición a la adolescencia.

Evocando la niñez con sus miedos e incertidumbres, el vínculo entre “Corazón” y la vida de un niño de 13 años que lucha contra el cáncer emerge como un descubrimiento revelador. Esta conexión ilumina los retos emocionales, económicos, espirituales y personales que las personas pueden afrontar en situaciones adversas.

De manera paralela, el niño enfrenta la montaña rusa emocional de combatir su enfermedad y los obstáculos económicos se magnifican debido a los gastos médicos y tratamientos. Tanto en la ficción como en la realidad, la fe en Dios se erige como fuente de consuelo y fortaleza.

El protagonista de “Corazón” encara pruebas que lo llevan a explorar su interior en busca de un propósito más profundo. Esta introspección y búsqueda de significado también son características de la lucha del niño de nuestra historia.

La noción de un propósito superior resuena tanto en la novela como en la vida real. Esta convicción actúa como un motor de resiliencia y esperanza en medio de la adversidad. Tanto el protagonista de “Corazón” como José Andrés emprenden un viaje en búsqueda de comprensión y aceptación, con el propósito de desentrañar el significado oculto en sus desafíos, ilustra cómo el coraje y la determinación frente al cáncer dejan una profunda huella en su familia y en quienes lo rodeamos.

Hace apenas un año, la familia Sandoval Romo enfrentó un cambio abrupto al conocer la batalla que su hijo enfrentaría. La noticia sacudió sus cimientos, trayendo consigo el dolor y la incertidumbre, característicos de esta enfermedad desafiante. Sus padres, abrumados por el miedo y la preocupación, se encontraron ante una realidad inimaginable.

En medio de las sombras del miedo, la familia se ha unido con fuerza. Juntos, han formado un frente contra la adversidad, hallando consuelo y apoyo en el amor compartido. Los padres, impulsados por un amor inquebrantable por su hijo, han demostrado una determinación impresionante para brindarle el mejor cuidado posible, incluso en situaciones de recursos escasos, en donde creatividad, valentía y la buena cocina no escasean.

El coraje de José Andrés ha sido una fuente constante de admiración. A pesar de enfrentar un enemigo tan implacable, su espíritu se mantiene de pie. Ha demostrado una asombrosa capacidad para comprender la magnitud de la situación, brindando palabras de aliento y esperanza a sus padres. Deja claro que su coraje y sabiduría superan su corta edad.

La fe en Dios se ha convertido en un faro de luz y esperanza para esta familia en medio de la oscuridad. Su creencia en un poder superior que los guía y sostiene ha sido un apoyo fundamental en los momentos más difíciles. La fe de José Andrés inspira, mostrando cómo la espiritualidad brinda consuelo y fortaleza en momentos críticos.

En los días venideros, este joven guerrero enfrentará una cirugía que marcará un antes y un después en su vida. Sin embargo, su perspectiva positiva sigue siendo su arma más poderosa. A pesar de la inminencia del evento, el niño demuestra un amor profundo por la vida, su familia y su fe en Dios.

Como testigo cercano de esta travesía, lo que al principio parecía inaceptable ha evolucionado con el tiempo. Las alternativas inicialmente difíciles han sido gradualmente aceptadas con amor y comprensión. Jamás ha habido negación hacia Dios; por el contrario, su presencia ha guiado y fortalecido. Se ha comprendido que esta es una prueba con un propósito mayor.

Antes la pregunta era “¿por qué?”, ahora, con una fe inquebrantable, la pregunta que nos hacemos es “¿para qué?”, por qué todos sabemos que Dios tiene otros planes, que son como siempre, mayores a nosotros mismos y para ti José Andrés, son enormes y todo te ayudaremos a cumplirlos. Dios te bendice y nos bendice a través de ti.

 

Edición 177 – Revista INCIDE

 

Guillermo Moreno Ríos, Ingeniero civil, master en administración y en protección civil, académico universitario, empresario, comunicador, editor, especialista en seguros, gestión y transferencia financiera de riesgos, coordinador de la RED Profesional por los Derechos Humanos y fundador de Consejo INCIDE, A.C.

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