Los Piratas de Campeche. - INCIDE
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23 Mar Los Piratas de Campeche.

En un par de meses se cumplirá un año de la alerta de seguridad  emitida por el Gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica, declarando la bahía de Campeche y al Sur del Golfo de México como zonas de riesgo marítimo derivado de la presencia de grupos criminales armados, si bien la misma fue cancelada a los pocos días, no podemos seguir haciendo ojo ciego a la  creciente presencia de PIRATAS – así en mayúsculas- en el Golfo de México y especialmente  en toda la Sonda de Campeche y Litoral Tabasco.  

La Sonda de Campeche y Litoral Tabasco cuentan en conjunto con cientos de plataformas de exploración petrolera, así como buques de pequeño porte y otras embarcaciones menores para faenas de pesca. En conjunto, dichas actividades, según informes de 2019, generan alrededor del 90% de la actividad económica de Campeche y Tabasco.

Sería muy injusto decir que el gobierno de nuestro país no ha hecho nada para combatir esta situación, pero como ciudadana, me resulta valido cuestionar si se está haciendo suficiente.

Para diversos políticos, la falta de acción suficiente para contrarrestar la piratería en la zona radica en que “no se deben de militarizar lar costas”, por lo tanto, solicitan el apoyo de pescadores y tripulaciones en las labores de vigilancia.

En este sentido es muy importante destacar que una de las funciones de la Secretaría de Marina-Armada de México como autoridad Marítima Nacional es la de Guardia Costera. Es decir, búsqueda, rescate, salvaguarda de vida en la mar y por supuesto, responder ante actos que la ley considere como delitos en la mar.

Por otro lado, algunos legisladores indican que el problema radica en que actualmente la marina está más en la tierra que en la mar, realizando sin duda labores muy importantes, pero que les impide reforzar su prioridad de cuidar los mares.

Ante lo anterior, hay que destacar que la Secretaría de Marina no cuenta ni con personal suficiente ni con equipo suficiente para las labores de Guardia Costera que le corresponden.

Es decir, la Marina- Armada de México no cuenta con las embarcaciones  ni personal necesario para hacer rondines de seguridad en ejercicio de sus facultades de Guardia Costera, pero hace lo puede con lo que tiene.

Para muchos de nosotros, sobre todo los que no vivimos en esa zona, quizá nos cueste mucho trabajo imaginar la piratería moderna, es más, a muchos incluso nos cuesta imaginar una piratería que no corresponda a falsificaciones de ropa o entretenimiento y si lo pensamos en la mar, seguramente, nuestra imagen de piratería es más cercana a una idea muy al estilo Hollywood de los Piratas del Caribe.

Así que para ponernos un poco en el contexto, imagina que trabajas en la industria petrolera de Ciudad del Carmen, Campeche; te encuentras en una embarcación multipropósito -embarcación de alta especialidad para servicio a plataformas-, y cuando te das cuenta, te aborda una lancha rápida con 8 personas portando armas largas, en el “mejor” de los escenarios sólo se llevaran carteras, teléfonos, quizá combustible y todo lo que puedan incluyendo equipo de alta tecnología, en el peor escenario dispararan a la tripulación para después alejarse a toda velocidad en su lancha o embarcación que probablemente también es robada.

Aunque parezca sacado de película, esto es una escena de lo que se vive en la zona, si han visto Capitán Phillips, imaginen algo así, pero en México. si no la han visto, se las recomiendo, pues nos da una visión de lo que puede pasar en nuestro país si no logramos frenar la situación.

Estos piratas “modernos” pueden adentrarse en altamar por unas 6 horas hasta encontrar una plataforma o buques de exploración en la que puedan realizar su abordaje.

Lamentablemente esto no es algo que ocurra desde hace uno o dos años, tan sólo en 2016, nuestras autoridades registraron 91 delitos en aguas internacionales en flagrancia, alrededor de la mitad fueron robos consumados y la otra mitad intentos de robo.  

Lo más sorprendente es que no sólo se utilizan pequeñas embarcaciones para estos actos de piratería, si bien en su mayoría, al menos aparentemente son utilizadas pequeñas embarcaciones, también se usan embarcaciones especializadas para realizar estos actos. Lo cual ha puesto en duda la participación de Navieras legalmente establecidas.

Tan sólo en 2018 se investigaban 90 embarcaciones abastecedoras y de servicio a plataformas por ordeña de hidrocarburos, estimándose que en cada evento se extraen entre 600,000 y 800,000 litros.  

Pero dijimos que seríamos justos y también hablaríamos de lo que sí se está haciendo en nuestro país para contrarrestar esta situación que pone en peligro la vida y operación de la industria de hidrocarburos y pesca.

Aunque no lo parezca, las aguas del sur del Golfo de México son sin duda las más vigiladas de nuestro país y de las más vigiladas del mundo.

Actualmente SEMAR opera en la zona bajo la “Operación Refuerzo Sonda”.

Inteligencia Naval ha indicado que el modus operandi más común de los piratas de la zona es el uso de lanchas con entre 4 y 8 personas con armas de grueso calibre.

Hace 8 meses SEMAR aseguró 3 buques, una embarcación y 13 personas gracias a dicho operativo y como parte de sus facultades y funciones de Guardia Costera.

El “Refuerzo Sonda” consta entre otras acciones, en el refuerzo de patrullaje y vigilancia marítima, así como cooperación de todo el sector marítimo, energético Costa Afuera y específicamente PEMEX.

SEMAR en coordinación con PEMEX ha desplegado varias iniciativas de seguridad y compromisos conjuntos de protección y salvaguarda estratégica para las instalaciones costeras y aguas someras 01 y 02 de nuestro país.

Esto mediante el refuerzo de vigilancia por parte de la Séptima zona Naval de Campeche en Ciudad del Carmen y de la Quinta Zona Naval en Frontera Tabasco.

Entre sus esfuerzos se incluye despliegue de patrullas oceánicas de manera permanente, e Interceptoras con personal de Infantería desplegado en las plataformas y en otros activos de la franja de manera fija.

Se ha establecido una nueva Estación Naval de Búsqueda, Rescate y Vigilancia (ENSAR) en Dos Bocas, Tabasco, complementado las labores con ACTURUS (Sistemas aéreos no tripulados) y sensores de vigilancia de largo alcance con la finalidad de brindar protección y seguridad a instalaciones estratégicas.

Así mismo, se han incorporado dos aviones no tripulados de catapulta, uno vertical y seis embarcaciones PROTECTOR no tripuladas, cámaras de alta especialidad y 2 vehículos costeros. Esto sumado a la promesa de Pemex de entregar motos acuáticas para vigilancia, y dos embarcaciones de alta velocidad tipo DEFENDER para la intercepción de blancos junto con un sistema de vigilancia remota de largo alcance.

Como podemos ver, se ha buscado compensar la falta de personal Naval con equipo automatizado y no tripulado.

Si bien esto a logrado reducir los ataques piratas en la zona, no los ha eliminado. Y desafortunadamente Inteligencia Naval ha reconocido que se ha presentado un “Efecto Cucaracha de los piratas” pues un problema que antes se limitaba a la Sonda de Campeche / litoral Tabasco, ahora está migrando también hacia Veracruz.

Desgraciadamente, como hemos podido ver, todo lo anterior no ha sido suficiente para erradicar o reducir el problema, al contrario, los piratas parecieran sólo estar mudando sus operaciones.

Siendo México, y en especial el sur del Golfo de México, considerado por la comunidad marítima internacional como un foco rojo de piratería, que si no resolvemos pronto, lamentablemente puede convertirse en un punto marítimo tan peligroso como lo son las aguas de Sumatra, Somalia o Indonesia, donde la piratería esta fuera de control y dista mucho de ser la imagen divertida que vemos en los Piratas del Caribe.

Lyndsay Garnica

  • Abogada y criminalista.
  • Candidata a Doctora en Derecho de Comercio Exterior.
  • Cuenta con un MBA por Incarnate Word University, es Maestra en Derecho Marítimo por la Universidad de Oslo con especialidad en Seguro Offshore. Cuenta con formación en comportamiento humano incluyendo Estudios en Resiliencia Comunitaria ante el Desastre por la Universidad de Ben Gurion en Israel y Psicotraumatología en Newman Institute así como diversos diplomados en criminología, psicóloga criminal y psicología transpersonal.
  • También cuenta con estudios de educación continua en Química por la UNAM.
  • Más de 13 años en el sector de siniestros, daños y seguros especializándose en grandes riesgos, derecho de daños y responsabilidad Civil en México, Estados Unidos, Noruega y diversos países de Latinoamérica.
  • Ha participado en el manejo de grandes riesgos en diversas áreas, tanto legales, control de crisis, ajuste y control de reclamos.

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Correo: garnica.lyndsay5515@gmail.com