¿Los fenómenos astronómicos, debieron o no ser considerados en la Ley General de Protección Civil? - INCIDE
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16 Ago ¿Los fenómenos astronómicos, debieron o no ser considerados en la Ley General de Protección Civil?

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En la nueva Ley General de Protección Civil,  se incorporaron los denominados Fenómenos Astronómicos, a la fenomenología en protección civil, los cuáles son definidos según el artículo 2, fracción XXI, como “aquellos  eventos, procesos o propiedades a los que están sometidos los objetos del espacio exterior incluidos estrellas, planetas, cometas y meteoros. Algunos de éstos fenómenos interactúan con la tierra, ocasionándole situaciones que generan perturbaciones que pueden ser destructivas tanto en la atmósfera como en la superficie terrestre, entre ellas se cuentan las tormentas magnéticas y el impacto de meteoritos”.

Dicha incorporación generó cierto nivel de discusión, y en algunos casos, hasta de polémica de especialistas y figuras muy conocidas de la Gestión Integral del Riesgos. Indudablemente les asiste la razón, pero como otros especialistas sostienen, que no del todo y sistienen que es acertada la inclusión de estos fenómenos en la citada Ley.

Para poder abordar si dicha inclusión es necesaria o no, primeramente deberemos dar una revisión a lo que la Ley define como Gestión Integral de Riesgos, que establece como “el conjunto de acciones encaminadas a la identificación, análisis, evaluación, control y reducción de los riesgos, considerándolos por su origen multifactorial y en un proceso permanente de construcción, que involucra a los tres niveles de gobierno, así como a los sectores de la sociedad, lo que facilita la realización de acciones dirigidas a la creación e implementación de políticas públicas, estrategias y procedimientos integrados al logro de pautas de desarrollo sostenible, que combatan las causas estructurales de los desastres y fortalezcan las capacidades de resiliencia o resistencia de la sociedad. Involucra las etapas de: identificación de los riesgos y/o su proceso de formación, previsión, prevención, mitigación, preparación, auxilio, recuperación y reconstrucción.

Si partimos del hecho básico de que los fenómenos astronómicos son generadores de potenciales riesgos y que éstos se traducen en  daños o pérdidas probables sobre un agente afectable, resultado de la interacción entre su vulnerabilidad y la presencia de un agente perturbador. Desde ahí tenemos parte del asunto resuelto, porque indudablemente son generadores de riesgos potenciales.

Pero más allá de la definición que indica que son eventos que incluyen objetos del espacio exterior (cometas y meteoros), de que algunos interactúan con nuestro planeta y tiene la capacidad de ocasionar   perturbaciones como las tormentas magnéticas y el impacto de meteoritos, es necesario adentrarnos más a fondo sobre este tipo de fenómenos pertubadores y que al final del presente artículo, cada uno determine sus propias conclusiones, si debieron o no ser incluidos.

La fascinación por la exploración de lo desconocido siempre ha sido una constante en la historia de la humanidad, ocupando un lugar destacado el espacio exterior. Las primeras referencias escritas sobre el tema las encontramos en un documento conocido como Los Fenómenos de Arato (270 antes de nuestra era), texto considerado como el más refulgente producto de la poesía helenística didáctico-astronómica. Con el paso del tiempo, la curiosidad por lo existente más allá de nuestro planeta, siguió creciendo y surgen novelas como la icónica De la Tierra a La Luna, de Julio Verne (1872) que narran las posibles complicaciones sobre la exploración espacial, así como el aspecto de los artefactos en los que se realizará la misma. (1)

Es importante resaltar que en la multicitada Ley General de Protección Civil, en su artículo 20 párrafo segundo, se menciona que para “el caso de los Fenómenos Astronómicos, la Coordinación Nacional de Protección Civil, el Centro Nacional de Prevención de Desastres y la Agencia Espacial Mexicana, trabajarán conjuntamente y en el marco de sus atribuciones, a fin de crear y promover las políticas públicas en materia de prevención o atención de desastres ocasionados por objetos que provengan del espacio exterior”. Finalmente el artículo 82 establece: “El Gobierno Federal, con la participación de las entidades federativas deberán buscar concentrar la información climatológica, geológica, meteorológica y astronómica de que se disponga a nivel nacional”. (3)

Recientemente para la Ciudad de México, fue publicada en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México el 5 de junio del 2019, la nueva Ley de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, en el artículo 2º, fracción XXVI, en la definición de Fenómeno Perturbador, también está incluído el astronómico, como un evento con el potencial de causar daños o pérdidas em sistemas expuestos vulnerables, alteración de la vida social y económica o degradación ambiental.

Históricamente, son conocidos los efectos de este tipo de fenómenos perturbadores, recientemente en México fue visualizado y comentado en redes sociales y medios de comunicación uno de estos fenómenos, el pasado 18 de febrero de 2020, un acontecimiento fue visible desde estados como Jalisco, Morelos, Ciudad de México, Puebla y Querétaro. Lo anterior nos obligan tal vez a repensar sobre este tipo de fenómenos astronómicos perturbadores, la vulnerabilidad que como especie y el planeta tiene a la potencial probabilidad de ocurrencia de desastres de enormes magnitudes, en los cuales no se ha profundizado un análisis y estudio para su prevención o atención a emergencias desde el enfoque de la protección civil. Estos eventos cuyo potencial de generar muertes, daños al medio ambiente, servicios básicos y estratégicos, así como la posibilidad de destrucción masiva no sólo en México sino en cualquier parte del mundo.

La percepción generalizada a esta clase de eventos por parte de una gran parte de la población, gira en torno a que este tipo de fenómenos no pasan, o que ocurren con poca frecuencia, quizá una vez en cientos de años: Una realidad es que a nivel global existen entidades gubernamentales y académicas que están atentas ante eventuales fenómenos, y es que según especialistas y también en centros de investigación, se menciona que no estamos preparados ante tales situaciones. (1)

Para el desarrollo del presente artículo, se revisaron diversas fuentes académicas y científicas, provenientes del CENAPRED, la Coordinación Nacional de Protección Civil, el Laboratorio Nacional de Clima Espacial y la Agencia Espacial Mexicana, identificando por un lado la escasa información relacionada con el tema, salvo algunos articulos científicos e infografías, la búsqueda de fuentes de información versó en documentación acerca de los fenómenos astronómicos desde un enfoque en gestión integral de riesgos. Se consultaron otras fuentes internacionales como el National Oceanic National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA) y la NASA de los Estados Unidos y de la página de Protección Civil España, en donde se encontraron presentaciones y audios sobre las Jornadas Técnicas de Clima Espacial.

Fenómenos astronómicos: ¿Qué son? y su importancia?

Los fenómenos astronómicos son agentes perturbadores que se generan por la actividad del espacio exterior y que al interactuar con la Tierra, ocasionan fenómenos destructivos de diferente envergadura. Los gigantescos impactos se han considerado como una de las posibles causas de extinción masiva en algunas etapas de la Tierra, pero no son los únicos fenómenos que se han considerado como posibles causas de extinciones. Se presenta un listado no exhaustivo de otras posibles causas: impactos, erupciones volcánicas masivas, cambios climáticos, cambios en los niveles de los océanos, efecto invernadero pronunciado, actividad del Sol, explosiones de supernovas cercanas, explosiones de rayos gamma, etcétera. (1)

Los fenómenos perturbadores astronómicos pueden clasificarse en función de:

  • Clima Espacial– relacionado con la actividad solar
  • Impactos provenientes de objetos del espacio

Los fenómenos astronómicos, pueden ser en forma de ráfagas solares, partículas solares energéticas y eyecciones de masa coronal que pueden llegar a causar perturbaciones geomagnéticas, se producen con regularidad, algunos con efectos medibles en sistemas y tecnologías de infraestructura crítica, como el Sistema de Posicionamiento Global (GPS), operaciones y comunicaciones por satélite, aviación y la red eléctrica. Los eventos meteorológicos extremos –los cuales podrían degradar significativamente la infraestructura crítica– podrían deshabilitar grandes porciones de la red de energía eléctrica, emisión de voz, datos, telecomunicaciones, la banca electrónica, resultando en fallas en cascada que afectarían a los servicios claves como los financieros, bancarios, de comercio, industriales, el suministro de agua, la asistencia sanitaria y el transporte. Prepararse con éxito para los eventos meteorológicos espaciales requiere alianzas entre los gobiernos, los administradores de emergencias, la academia, los medios de comunicación, la industria de seguros y el sector privado. Pero para ello hay que conocerlos y contar con la información científica y tecnológica como primer paso para diseñar, dentro de la Gestión Integral del Riesgos y Protección Civil, los planes de prevención, atención a emergencia y de continuidad de negocios. (4)

FDiagrama de interconexión entre los sistemas de servicios
Fuente: (Severe space weather events (understanding social and economic impacts NASA)

Su importancia entonces radica en lo potenciales efectos a nivel global o nacional que pueden causar: Por lo que es política del estado mexicano en materia de protección civil, prepararse para los eventos meteorológicos espaciales para minimizar sus impactos. El gobierno federal debe desarrollar la capacidad de monitorear y detectar un evento meteorológico espacial; los planes y programas necesarios para alertar a los sectores público y privado para permitir acciones de mitigación para un inminente evento meteorológico espacial; la protección y planes de mitigación, protocolos y estándares requeridos para reducir los riesgos a la infraestructura crítica antes y durante una amenaza creíble y; la capacidad de responder y recuperarse de los efectos del clima espacial. Las secretarías y agencias deben coordinar sus esfuerzos para prepararse para los efectos de los eventos meteorológicos espaciales. Para lo anterior, el gobierno de la república e instituciones de educación superior han unido esfuerzos que se han traducido en el desarrollo del Laboratorio Nacional de Clima Espacial del Instituto de Geofísica Unidad Michoacán de la UNAM y de la Universidad Autónoma de Nuevo León UANL, que se encuentra integrado por el Servicio de Clima Espacial México (SCiESMEX), el Repositorio Institucional de Clima Espacial (RICE), el Centro de Supercómputo de Clima Espacial (CESCOM) y la Red de Instrumentación de Clima Espacial de la UNAM y de la UANL. (4)

El Laboratorio Nacional de Clima Espacial (LANCE) recopila y procesa información del entorno espacial para informar sobre el estado del clima espacial en Mexico. Para ello, se apoya de los datos provenientes del International Space Enviroment Service (ISES), del cual el SCiESMEX forma parte como el Regional Warning Center (RWC) y de la red de instrumentos asociados al LANCE. Los datos son procesados en el CESCOM, publicados en tiempo real en SCiESMEX y almacenados finalmente en el RICE. Los productos que se desarrollan en el LANCE están enfocados en registrar el impacto que tiene el clima espacial en la infraestructura del país como son: las radiocomunicaciones, la distribución de energía eléctrica y los errores en los sistemas de posicionamiento GPS. Además se cuenta con un Sistema de Alerta de Clima Espacial en tiempo real vía correo electrónico, SMS y en redes sociales sobre fenómenos de clima espacial en curso. Se realizan diversos trabajos de ciencia básica en el área de Ionósfera, Medio Interplanetario, Física Solar, Radioastronomía Solar y Supercómputo. (5)

Antecedentes de fenómenos astronómicos en México.

El clima de la Tierra es primeramente una manifestación de cómo la radiación solar es absorbida, distribuida en el sistema atmósfera–océano y posteriormente irradiada hacia el espacio exterior. La composición atmosférica incide directamente en el balance global de energía, ya que sus componentes reflejan o absorben la radiación solar proveniente del espacio, así como la radiación térmica emitida por la superficie terrestre en diferentes formas.

A través de la historia documentada en México han habido distintos fenómenos de origen astronómico. Solo basta recordar el asteriode de Chicxulub ocurrido hace 66 millones de años que generó un cambio global en el clima y en la biótica, para el caso de efectos del clima espacial debido a la actividad del Sol, mucho se ha hablado de la mayor tormenta solar de la que se tiene registro en la historia de la humanidad, bautizada como Evento Carrington. Este fenómeno, que tuvo una duración de 5 minutos y después se constataría que se trató de la mayor erupción solar, de la que se tiene registro hasta nuestros días. (8)

1859 Aurora Storm – Frederic Edwin Church’s, 1865. Óleo sobre tela “Aurora Borealis”.
Fuente: Tertulias de protección civil, presentación Dra. María Guadalupe Cordero.

El evento Carrington no tuvo consecuencias desastrosas debido a que nuestra tecnología no estaba tan desarrollada en aquel entonces, sobre todo el sistema de telégrafos tuvo afectaciones. Sin embargo, en la actualidad una tormenta solar así, sería catastrófica, en primer lugar, podría dañar muchos satélites artificiales, los servicios de comunicación se verían interrumpidos y podrían acontecer apagones electricos a nivel mundial.

Se tienen documentados testimonios de personas que vieron el fenómeno la noche del 2 de septiembre en ciudades como Guadalajara, Hidalgo, la Ciudad de México y Guanajuato. Entre los medios que documentaron el evento se encuentra el Periódico “La Sociedad” quien publicó alguna nota al respecto y cuyo original electrónico y la sección en donde aparece la noticia, se publica al final del presente artículo.

Fenómenos astronómicos ¿deberían ser parte de la Gestión Integral de Riesgos?

Actualmente hay sigue la polémica entre especialistas en protección civil y gestión integral de riesgos, si este tipo de fenómenos perturbadores deben o no de ser parte de la fenomenología que establecida en las disposiciones legales. Por ejemplo, la Doctorante en Protección Civil, Linda Álvarez comentó al respecto:

Sí debería de ser parte de la GIR (Gestión Integral de Riesgos), porque la afectación en nuestro planeta puede dañar la población, los bienes y el entorno. Ahora bien, ante un fenómeno de este tipo, definitivamente no hay mucho (¿nada?) qué hacer de manera preventiva (más allá de la información que pudieran proporcionar las autoridades). La información que pudieran presentar las autoridades de las posibles afectaciones, por lo que se quedarían a nivel de especulaciones, posibles afectaciones por la trayectoria que en su momento pudiera resultar en determinada área. Ahora bien, el sistema de protección civil, en todos sus niveles, pudiera realizar las acciones conducentes. Habrá mucho qué hacer en dos momentos: primero, en la atención a la emergencia (una vez que ya sucedió el fenómeno astronómico y determinadas áreas poblabas tuvieron afectaciones) y, segundo, en la vuelta a la normalidad y reconstrucción, en su caso. En estos dos momentos sí se verán involucradas las tareas de todo el sistema de protección civil.

Otros especialistas sostienen que no deberían estar integrados a la protección civil, debido a que son imposible de predecir y en su caso a los efectos devastadores. Más allá del debate al respecto, es un hecho que jurídicamente son considerados los fenómenos astronómicos, como parte de la fenomenología en protección civil.

Objetivos y Metas del Estado por fenómenos astronómicos.

El Estado Mexicano, consciente de la importancia y efectos de los fenómenos perturbadores de origen astronómico, ha creado diversas agencias para los temas espaciales, en conjunto con instituciones de educación superior, tal y como se indicó en párrafos anteriorres, para lo cual se han diseñado objetivos y metas específicas, msimas que se enlistan a continuación:

Objetivos:

  • Formalizar la colaboración conjunta e interinstitucional de la red de instrumentos de Clima Espacial y posicionar a México en colaboraciones internacionales.
  • Registrar observaciones globales y regionales para el Sistema de Alerta Temprana de Clima Espacial sobre eventos solares que pueden producir tormentas geomagnéticas y/o afectar telecomunicaciones satelitales, radiocomunicaciones y navegación aérea sobre el territorio nacional.
  • Coordinar, incrementar y mejorar la resolución espacial y temporal de la base de mediciones propias de Clima Espacial. Vincular los datos del LANCE a través del grupo de trabajo del CENAPRED con diferentes usuarios civiles y militares.
  • Dar cumplimiento a los mandatos de la Ley General de Protección Civil y formular los protocolos de protección civil para prever y mitigar las posibles afectaciones de la actividad solar sobre sistemas tecnológicos en el territorio nacional. Es necesario contar con una estrategia nacional ante el peor escenario posible (evento Carrington).

Metas:

  • Establecer la base de datos del repositorio de Clima Espacial que incluya datos propios de estallidos de radio solares, eventos de centelleo interplanetario, flujos de rayos cósmicos, perturbaciones Schumann, tormentas geomagnéticas y perturbaciones ionosféricas.
  • Incrementar la participación y colaboración del país en estudios internacionales de Clima Espacial.
  • Desarrollar y publicar estudios científicos de eventos de Clima Espacial observados por el LANCE.
  • Fortalecer la red de instrumentos que registren campo geomagnético y perturbaciones ionosfericas en el territorio nacional.
  • Instalar una estación CALLISTO en el observatorio de Iturbide en Nuevo León.
  • Calcular y publicar en casi tiempo real un índice geomagnético local para diferentes regiones del país.
  • Calcular y publicar mapas del contenido total de electrones para monitorear el estado de la ionósfera sobre nuestro territorio.
  • Mejorar el Sistema de Alerta Temprana de Clima Espacial para atender las demandas especificas de los diferentes usuarios del país.
  • Generar la información científica para mejorar la resiliencia de los sistemas tecnológicos críticos susceptibles a Clima Espacial en México.
  • Participar en la formación de recursos humanos y desarrollar actividades de divulgación y difusión del Clima Espacial, incluyendo pláticas públicas y difusión en redes sociales.

Las actuales funciones como servicio incluyen: medir y analizar en tiempo real el conjunto de propiedades físicas del Sol, el medio interplanetario, la magnetósfera, la atmósfera y la superficie terrestre que se encuentran influenciadas directa o indirectamente por la actividad solar y las cuales tienen un impacto en nuestra infraestructura, tecnología, sociedad y salud.

Es importante resaltar que en cuanto a vigilancia del espacio exterior, por potenciales caídas de meteoritos, cometas o fragmentos de basura espacial, se tiene muy poco desarrollado en nuestro país. Se tienen algunas iniciativas y proyectos como:

  • Red Terrestre de monitoreo.
  • Proyecto Thaos sobre monitoreo de meteoritos en el espacio exterior.

México depende en este rubro, de las redes de monitoreo internacionales.

En cuanto a la llamada “Basura Espacial”, actualmente existen al menos 5,200 satélites “difuntos” orbitando y sólo 600 satélites operacionales. Eso significa que un 87% de los satélites que lanzamos los hemos abandonado en órbita hasta que lentamente caen o alguna tormenta solar los empuja a la atmósfera. Entre esos satélites muertos podemos encontrar algunos satélites famosos como el Vanguard-1, cuarto satélite en la historia lanzado en 1958; y el Syncom-3, el primer satélite geoestacionario. México tampoco ha hecho mucho de su parte para mejorar el problema, de los 8 satélites que fueron de su propiedad, cuatro de ellos son considerados basura espacial: Morelos I y II, Solidaridad I y el mismo UNAMSat– B. México ha tenido la fortuna de encontrar 3 de estos objetos que viajaron en el espacio sin daño a terceros. En el 1967, tres esferas de titanio que pertenecieron a un Titán IIIC y a un Agena fueron encontrados en el norte del país. En 1994, una placa de metal de 2.6 x 2.6 metros y 20 kg de peso que se cree fue parte del satélite ruso Kosmos 2267 fue encontrada en Cosalá, Sinaloa (6)

Dentro del Seminario de Gestión de Riesgos del Sector Espacial, la Dra. Gloria Konisberguer aclaró como los riesgos en el sector espacial son de índole naturales y humanos. En el primer rubro encontramos la actividad de cuerpos celeste como el Sol, que si bien ha sido ampliamente estudiado y presentan baja actividad, no ofrecen garantía de continuar en periodo de estabilidad. Dentro de esta primera clasificación también encontramos los cuerpos cercanos a la Tierra (Near Earth Objects o NEOs), es decir, los cuerpos cuya trayectoria es cercana a la de nuestro planeta. Para disminuir esta vulnerabilidad a la supervivencia de la humanidad es necesaria la detección temprana de los mismos, para decidir el rumbo de acción a seguir. (1)

El Sistema de Alerta Temprana de Clima Espacial

Una de las tareas prioritarias encomendadas al Servicio de Clima Espacial México (SCiESMEX) en la mesa de trabajo sobre desastres naturales por Clima Espacial del CENAPRED es coadyuvar en la creación del “Sistema de Alerta Temprana de Clima Espacial” para México. Como se mencionó anteriormente el Clima Espacial es un fenómeno global, sin embargo no todas las regiones se ven afectadas con la misma intensidad. El Sistema de Alerta Temprana de Clima Espacial tiene el objetivo de contextualizar los avisos internacionales para reconocer los peligros y riesgos que se corren en territorio nacional, lo cual implica medir las afectaciones en nuestro país a través de la red de instrumentos de Clima Espacial. Hay que recalcar que hasta el momento, no se sabe a cual es el impacto que tiene el Clima Espacial en territorio nacional pues no existe un sistema que este recopilando la información de manera homogénea. Para implementar el Sistema de Alerta Temprana de Clima Espacial es fundamental contar con un repositorio de información de Clima Espacial en el país.

Se plantea la necesidad de crear también un Sistema de Alerta Temprana por Meteoritos, Asteroides y Basura Espacial.

Conclusión

Indudablemente hay pocas fuentes de información y documentación nacionales en torno a los fenómenos perturbadores de origen astronómico. Se pone sobre la mesa esta aportación, para el debate, pero también para profundizar sobre el tema.

Dado que en la actualidad nuestra sociedad industrializada es muy dependiente  de las redes de comunicaciones, la informática, la telefonía móvil, y la electricidad mayormente, lo cual nos hace más vulnerables a los efectos de las tormentas solares, es importante reforzar la investigación científica sobre el Clima Espacial, así como el desarrollo de aplicaciones prácticas para estar preparados ante la posibilidad latente de un evento que podría tener efectos catastróficos. (1)

Vivimos en un mundo globalizado en donde nuestra vida cotidiana depende de las telecomunicaciones, el transporte, las redes de energía, la banca electrónica e internet. Esta dependencia nos hace vulnerables a los efectos devastadores que podría tener una supertormenta solar que pasara por nuestro planeta. En resumen:

  1. Hay un contexto nacional e internacional que hacen pertinente, oportuna y necesaria el reforzamiento del Servicio de Clima Espacial en México.
  • Es una oportunidad también para potenciar en el país el desarrollo de las ciencias espaciales y su red de instrumentos.
  • El SCiESMEX opera como un Centro Regional de Alertas (RWC) del ISES, su operación y el manejo de la información a usuarios y público en general, se plantea dentro de las normas internacionales del ISES y las recomendaciones de la ONU.
  • La misión del SCIESMEX incluye un Repositorio Nacional de Datos de Clima Espacial (Virtual Earth-Sun Observatory VESO www.veso.unam.mx); una aplicación web de datos de clima espacial en tiempo real y sistema de alertas; y también actividades de vinculación y difusión.
  • Se hace indispensable la generación de protocolos de monitoreo, alerta temprana, simulacros de respuesta y de actuación para casos de emergencia por los efectos del Clima Espacial relacionados con la actividad solar.
  • La creación de un Sistema Nacional de Monitoreo de meteoritos, asteroides, cometas y basura espacial que pudiesen impactar en nuestro territorio, así como el desarrollo de protocolos y procedimientos de alerta temprana y de actuación por emergencias.

En febrero de 2010 un grupo de expertos llevó a cabo un simulacro de la ocurrencia y los posibles efectos en la Tierra de una supertormenta solar (similar al evento de Carrington) en las instalaciones de la NOAA en Boulder, Colorado, Estados Unidos de América. El estudio era una colaboración entre la NASA y una comisión europea, para conocer cuales serían las afectaciones y la respuesta ante un fenómeno solar extremo. Los expertos concluyeron que la ocurrencia de una supertormenta solar ocasionaría efectos catastróficos y en tan sólo 5 días posteriores a la gigantesca explosión ocurrida en el sol, se produciría un apagón tecnológico en amplias zonas del mundo. El estudio mostró también que las agencias de seguridad nacional de los países desarrollados no se habían preparado para afrontar un evento natural de esa magnitud e hicieron recomendaciones contundentes a los gobiernos de países de Europa y Estados Unidos para promover estudios conjuntos de clima espacial que ayuden a prevenir y atenuar los daños que pueden ocasionar estos fenómenos naturales extremos. (10)

La Oficina para el Uso Pacífico del Espacio de la Organización de las Naciones Unidas (UNOOSA) ha hecho recomendaciones a todos los países miembros para promover el estudio y monitoreo del clima espacial y establecer protocolos de protección civil referentes a las posibles afectaciones en la Tierra por actividad solar extrema. México no está exento a estos escenarios globales y como un país pujante en vías de desarrollo necesita, por razones de seguridad nacional, tener un monitoreo permanente de estos fenómenos y establecer protocolos para definir acciones que prevengan y atenúen las afectaciones a los servicios y población en general.

Para el caso particular de los desastres ocasionados por fenómenos astronómicos la misma ley plantea que tres entidades del gobierno; la Coordinación Nacional de Protección Civil, el Centro Nacional para la Prevención de Desastres y la Agencia Espacial Mexicana se deben coordinar para desarrollar y promover las políticas públicas tanto en materia de prevención de éste tipo de desastres ocasionados por objetos o fenómenos provenientes del espacio exterior, como en la mitigación de los efectos ocasionados por estos mismos.

Bibliografía

(1)   Relatoría del Seminario Gestión de Riesgos en el Sector Espacial
Revista “Hacia el Espacio de divulgación de la Ciencia y Tecnología Espacial”
Agencia Espacial Mexicana
Cornejo Álvarez Gilberto
Agosto, 2016
(2)   Bases para el establecimiento del Sistema Nacional de Protección Civil 1986
Comisión Nacional de Reconstrucción. Comité de Prevención de Seguridad Civil
http://www.proteccioncivil.gob.mx/work/models/ProteccionCivil/Resource/6/1/images/besnpc.pdf
 
 
(3)   Ley General de Protección Civil
Diario Oficial de la Federación 6 de junio 2012
 
 
(4)   Iniciativa del proyecto que reforma los artículos 2 y 30 de la Ley General de Protección Civil
Arguijo Herrera Tania Victoria (Diputada PRD)
Grupo Estrategia Política
Marzo, 2018
 
 
(5)   Laboratorio Nacional de Clima Espacial
http://www.lance.unam.mx
 
 
(6)   Efectos de la actividad solar en el clima terrestres
Revista “Hacia el Espacio de divulgación de la Ciencia y Tecnología Espacial”
Agencia Espacial Mexicana
Mendoza  Blanca
Septiembre, 2013
(7)   Space Weather Glossary
National Oceanic and Atmospheric Administration
https://www.swpc.noaa.gov/content/space-weather-glos
 
 
(8)   A 159 años del evento Carrington
Revista “Hacia el Espacio de divulgación de la Ciencia y Tecnología Espacial”
Agencia Espacial Mexicana
De la Cruz Acosta Juan Tobías
Septiembre, 2018
 
 
(9)   Hemeroteca Nacional Digital de México
Universidad Nacional Autónoma de México
Periódico “La Sociedad”
3 de septiembre de 1854
Digitalizado
http://www.hndm.unam.mx/consulta/publicacion/visualizar/558075bf7d1e63c9
fea1a445?intPagina=4&tipo=publicacion&anio=1859&mes=09&dia=04
 
 
(10) ¿Es posible un Tsunami Solar?l
Revista “Hacia el Espacio de divulgación de la Ciencia y Tecnología Espacial”
Agencia Espacial Mexicana
González J. Américo, Arreola Santander Mario González
Noviembre, 2014

LUIS FAUSTINO MORA BRITO

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