Protocolo de resiliencia para mipymes frente a la pandemia del COVID-19 - INCIDE
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30 Jul Protocolo de resiliencia para mipymes frente a la pandemia del COVID-19

Por: Henry Peralta & Amparo Velásquez

Soluciones Resilientes

En alianza con CitiBanamex y Pacto Mundial, la red nacional ARISE MX lidera la creación de un protocolo de resiliencia para el fortalecimiento de las habilidades y capacidades de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes). No sólo para su recuperación ante la pandemia, sino desde una atención especial en la reducción del riesgo de desastre para la prevención de futuras crisis.

El “Protocolo de resiliencia para mipymes frente a la pandemia del COVID-19” será difundido por la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (CONCANACO SERVYTUR), a través de sus 256 cámaras de comercio afiliadas, las cuales representan a más de 700 mil empresas a nivel nacional.

Comprometidos con la protección civil y en un contexto de “nueva normalidad”, ARISE MX busca con una serie de recomendaciones ayudar a los empresarios a recuperarse más rápido y al mismo tiempo, contribuir con esas prácticas al logro de los objetivos del desarrollo sostenible. 

El lanzamiento del Protocolo es resultado del compromiso y la sinergia de Martha Herrera, desde su liderazgo en Pacto Mundial y la Red ARISE MX. Algunos de nuestros consejeros y aliados contribuirán con la difusión de esta herramienta, por ejemplo, la Dirección General de Vinculación, Innovación y Normativa, encabezada por Héctor Amparano, en la Coordinación Nacional de Protección Civil del Gobierno de México.

Este “Protocolo de resiliencia para mipymes frente a la pandemia del COVID-19”, está orientado a promover una serie de comportamientos entre los ciudadanos, consumidores, empresarios y emprendedores para enfrentar esta amenaza, que no se parece a ninguna otra en la historia y que ha producido un “desastre en progreso”. 

Se le denomina como un “desastre en progreso” porque a diferencia de los desastres, ocasionados por las dinámicas naturales o tecnológicas sobre elementos vulnerables, no hay destrucción de la infraestructura física, ni vías de transporte y comunicación, ni activos empresariales, ni patrimonio cultural arquitectónico, etc. es decir, no es una situación ubicable ni con un tiempo predecible de terminar. Lo que sí es evidente es el fuerte impacto en los sistemas de salud, donde los muertos y los contagiados se cuentan por miles y millones en el mundo. Se pone de relieve una crisis humanitaria que aún no tiene visos de acabar, agudizada por las previsiones respecto a la configuración de la peor recesión desde la gran depresión.

Frente a este tipo de “desastre en progreso” hay que seguir, como ciudadanos, consumidores y proveedores, siendo funcionales y ajustarse a la nueva cotidianidad. Desde esta condición, es necesario desarrollar una dinámica que lleve a tener nuevos usos, nuevas maneras más conscientes de comprar y de producir, formas más sostenibles de relacionarse entre la sociedad y de esta con la naturaleza. Es necesario tener el propósito a su vez, de propiciar una transformación que impulse un cambio de esa realidad que condujo a las sociedades hasta el escenario actual.

El protocolo no tiene la pretensión de ser exhaustivo, porque a pesar de tocar una variedad de temáticas, se tiene la claridad de que no todos los tópicos se abarcaron. Sin embargo, se reconoce la importancia de tener un enfoque sistémico, pues va más allá de propuestas sectoriales, para establecer una visión lo más amplia posible que enfrente desde diferentes flancos a la crisis ocasionada por el COVID-19. Este instrumento no es una camisa de fuerza, ni menos un camino recto y sin baches, debe verse como una invitación a asumir el reto de salir de la zona de confort para comprender que hay otras formas de estar en el mundo del mercado.

Así mismo, el “Protocolo de resiliencia para mipymes frente a la pandemia del COVID-19”,tiene el ánimo de ser un puente conceptual y operativo con los diez aspectos esenciales para desarrollar una ciudad resiliente. Esta conexión entre propósitos se inspira en la premisa de Mami Mizutori: “No existen ciudades resilientes, sin empresas resilientes”. Con base en esta sentencia, era más que imperativo encontrar un vínculo de este protocolo con el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030 y gracias a la resiliencia, con otras agendas como los Objetivos de Desarrollo Sostenible – ODS y los Acuerdos de Cambio Climático.

Bajo este propósito, se propone que el decálogo para la resiliencia de empresas y emprendedores se nutra de una serie de observaciones ajustadas provenientes de los modelos de comportamiento que el negocio implementa para afrontar el COVID-19 y el impacto en sus 4 funciones principales: ventas, operación, gestión y administración. Ello significa que el protocolo referido, tiene una orientación sistémica frente a la crisis y a las acciones para resistir y permanecer.

Las acciones integrales del decálogo que conforma el protocolo son:

  1. Organización para la resiliencia,
  2. Conocimiento del riesgo,
  3. Sostenibilidad financiera,
  4. Innovación y desarrollo,
  5. Sostenibilidad ambiental,
  6. Protección de los stakeholders,
  7. Relacionamiento social e institucional,
  8. Fortalecimiento de la cadena de suministros,
  9. Preparación y ejecución de la respuesta y
  10. Planificación de la recuperación.

Cada una de estas diez acciones integrales para la resiliencia, se despliegan en unas orientaciones a modo de hoja de ruta, que se implementan en fases de aproximación en la creación de resiliencia, basadas en el comportamiento de las mipymes. Las fases se presentan de la siguiente manera: en la primera, se presenta la absorción y la respuesta con acciones rápidas frente a la crisis; de superarse este proceso defensivo y de contención existe la posibilidad de estabilizarse y entrar en la adaptación para ajustarse a las nuevas condiciones y sobrevivir en el mercado.

Posteriormente se pasa a la fase de transformación y recuperación que corresponde a acciones de reinvención y la puesta en práctica de acciones sostenibles en la cotidianidad personal y empresarial. Se pretenden incidir en el cambio de los patrones de uso, consumo y relacionamiento que contribuyeron al desastre en progreso.

El protocolo puede ser descargado del siguiente enlace: https://arise.mx/descarga-protocolo-resiliencia/

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