Desplazados ambientales y la visión de la Iglesia Católica (última parte) - INCIDE
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14 Oct Desplazados ambientales y la visión de la Iglesia Católica (última parte)

En el artículo del mes padado, abordamos de la primera parte sobre un documento generado por la Iglesia Católica, a través de la Santa Sede de Ciudad del Vaticano, denominado Las Orientaciones Pastorales sobre Desplazados Climáticos, con políticas y propuestas pertinentes al ámbito del fenómeno de desplazamiento por razones ambientales.

Estas dos partes del artículo no tienen, ni buscan tener una connotación religiosa, sino plantear el grado de urgencia que implica actualmente y en el futuro cercano, la situación de cómo cada vez más personas en diversas partes del mundo, serán desplazadas de sus lugares de orígen como consecuencia de fenómenos o agentes naturales, por lo que es el cambio climático.

Los desplazados ambientales o climáticos es un problema muy invisibilizado, tanto es así que jurídicamente no hay un estatus jurídico para ellos, que protejan sus derechos humanos, su protección legal entre varias aristas más.

En la primera parte se mostrarón, los términos o definiciones, y las primeras cinco directrices de las Orientaciones Pastorales sobre Desplazados Climáticos, y que fueron:

  • Reconocer el nexo entre la crisis climática y el desplazamiento
  • Promover acciones de sensiblilización y divulgación
  • Proporcionar alternativas al desplazamiento
  • Preparar a las personas para el desplazamiento
  • Favorecer la inclusión y la integración

En esta segunda parte se analizarán se abordarán las cinco restante:

6. Ejercer una influencia positiva en la formulación de políticas

Las políticas y los programas que se refieren a la crisis climática y el desplazamiento son a menudo inadecuados, carecen de visión de futuro y están influenciados por las preocupaciones económicas.

La Iglesia católica está llamada a garantizar que se escuchen y tengan en cuenta las opiniones de los más vulnerables, como los desplazados climáticos. Es importante mantener un diálogo con los gobiernos y los responsables de la toma de decisiones para inspirar la adopción de políticas con respecto al desplazamiento forzozo por razones ambientales.

Acciones que establece son:

  • Participar en una real “conversión ecológica”, con un firme compromiso y acción.
  • Garantizar que todas las personas, tanto la población local como los recién llegados, como los desplazados climáticos, puedan acceder de manera equitativa y constante a los servicios públicos básicos y se lesproporcione toda la documentación necesaria.
  • Alertar a los gobiernos y a las organizaciones humanitarias sobre las llamadas “poblaciones invisibles” quienes, habiéndose enfrentado a múltiples situaciones de desplazamiento debidas a circunstancias que escapan de su control, son particularmente vulnerables.
  • Abogar por el reconocimiento y la protección de los desplazados a causa del cambio climático, defendiendo sobre todo sus derechos humanos y prestándoles asistencia humanitaria.
  • Compartir historias, testimonios y datos sobre la realidad del cambio climático y sus repercusiones sobre la existencia humana y el mundo natural, a fin de sensibilizar a los responsables de políticas y facilitar la adopción de medidas eficaces.
  • Instar a quienes formulan políticas a adoptar las herramientas existentes destinadas a fortalecer la resiliencia de los desplazados climáticos y de las comunidades que los reciben.
  • Abogar por el desarrollo de políticas y programas que asistan en la reubicación y el reasentamiento de los desplazados climáticos, proporcionándoles condiciones de vida dignas que incluyan acceso a la vivienda.
  • Promover, para las personas en situación de riesgo, una migración que se lleve a cabo de manera segura, regular y ordenada.
  • Alentar y colaborar con los gobiernos para crear sistemas educativos integrados, que permitan a todos los niños, incluidos aquellos niños que son desplazados climáticos, realizar y apreciar plenamente su humanidad común, contribuyendo así a un desarrollo nacional, pacífico y sostenible.
  • Promover la celebración de consultas con los pueblos indígenas y las poblaciones locales, antes de desarrollar proyectos que puedan tener un impacto negativo en el medio ambiente y provocar el desplazamiento.


7. Ampliar la atención pastoral

Dadas las diferencias étnicas, culturales, lingüísticas y rituales y las vulnerabilidades especiales a las que se enfrentan, las Iglesias locales experimentan a menudo dificultades a la hora de desarrollar una pastoral específica para la asistencia a los desplazados climáticos y su inclusión en las parroquias locales.

Lo anterior mediante acciones como:

  • Crear ministerios pastorales e involucrar a los agentes en aquellos contextos en los que pueda suceder o ya se esté verificando la crisis climática y el desplazamiento, si no se dispone de recursos, fortalecer los ministerios y las capellanías de migrantes ya existentes.
  • Establecer una oficina para la coordinación de la pastoral para los desplazados climáticos en la Conferencia Episcopal o a nivel diocesano.
  • Siempre que los gobiernos dispongan de los recursos necesarios para ayudar a los desplazados climáticos, se debe considerar la posibilidad de colaborar y proponer proyectos conjuntos. La aportación de la Iglesia es ofrecer el “rostro humano” de la crisis climática a los expertos, para ayudarles a comprender mejor la realidad a nivel local y respetar la dignidad humana.
  • Desarrollar programas pastorales que integren la asistencia humanitaria, la educación para la reconciliación, la protección efectiva de los derechos y la dignidad, la oración y la liturgia, así como el apoyo espiritual y psicológico.
  • Incluir a los desplazados climáticos católicos en los programas pastorales de las parroquias locales, se les ayude a conocer las tradiciones, costumbres y ritos de la comunidad receptora.
  • Capacitar e incluir eficazmente a los desplazados climáticos católicos en la implementación de programas pastorales que respondan a sus necesidades.

8. Colaborar en la planificación y la acción estratégicas


La Iglesia católica está llamada a promover la colaboración entre todos los agentes católicos en la planificación estratégica y la actuación relativa a los desplazados climáticos, a colaborar con otros grupos religiosos, organizaciones de la sociedad civil que comparten la misma visión y misión, y a comprometerse a colaborar con

más partes interesadas. Todo ello orientado a promover un enfoque del desplazamiento climático integrado y centrado en el ser humano. Esto puede realizarse mediante acciones tales como:

  • Establecer redes activas entre todos los agentes católicos involucrados, coordinadas por las Conferencias episcopales a nivel nacional y regional, con el fin de intercambiar experiencias.
  • Promover una cooperación eficaz en materia de planificación y acción estratégicas con otras organizaciones religiosas y de la sociedad civil, tanto a nivel nacional como regional, para evitar duplicidades y malgastar los recursos disponibles.
  • Facilitar un diálogo constructivo entre las organizaciones religiosas, las organizaciones de la sociedad civil, con el objetivo de promover la cooperación nacional y regional y una planificación conjunta de contingencias previsoras, durante o después de un desastre provocado por una crisis climática.
  • Invertir en el intercambio de conocimientos, en la visibilidad y reproducción de las mejores prácticas y estrategias de comunicación, con el fin de proponer ideas y modelos de acción innovadores.
  • Promover acciones de incidencia en colaboración con otras organizaciones religiosas y de la sociedad civil.
  • Promover una participación activa de la comunidad internacional, prestando asistencia técnica y financiera a las naciones más débiles que son víctimas de los desplazamientos climáticos.

9. Promover la formación profesional en Ecología Integral

La Iglesia católica está llamada a organizar y a ofrecer una formación profesional en ecología integral, mediante acciones como:

  • Producir materiales didácticos (libros, películas, etc.) para jóvenes y niños que incorporen temas relativos a la crisis climática y el desplazamiento.
  • Incluir elementos de la ecología integral y de la conversión ecológica en todos los cursos sobre la doctrina social de la Iglesia.
  • Mejorar la capacidad de la Iglesia local para recopilar y supervisar los datos relativos a la crisis climática y el desplazamiento, a nivel nacional y regional.
  • Actualizar los análisis sobre el fenómeno de desplazamiento climático, así como los escenarios futuros para adaptar la planificación y acciones estratégicas.
  • Mejorar los conocimientos sobre acuerdos importantes como la Conferencia de las Partes (COP) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-30, la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y las Directrices Voluntarias sobre la Gobernanza Responsable de la Tenencia de la Tierra, la Pesca y los Bosques en el Contexto de la Seguridad Alimentaria Nacional de la FAO.


  1. Potenciar las actividades de investigación académica sobre la crisis climática y el desplazamiento

Varias instituciones académicas católicas ya han llevado a cabo investigaciones científicas sobre la Crisis Climática y Desplazados, pero son pocos los estudios sobre el nexo entre la crisis y los escenarios futuros.

  • Apoyar el desarrollo de programas académicos sobre la Crisis Climática y Desplazados, en colaboración entre instituciones académicas y estudiosos.
  • Constituir observatorios mundiales y/o regionales para una supervisión, recopilación y codificación constante de datos y una evaluación actualizada.
  • Promover la investigación relacionada con la crisis climática y el desplazamiento, por ejemplo, sobre la dimensión humana de la Crisis Climática y Desplazados, desarrollo agrícola y rural, desarrollo urbano, la erradicación de la pobreza, especial vulnerabilidad de las mujeres y los niños, nutrición y seguridad alimentaria, los mecanismos de protección social para las personas desplazadas o la resiliencia y capacidad de adaptación.
  • Documentar las mejores prácticas sobre resiliencia climática, asistencia durante el desplazamiento e inclusión social y elaborar recomendaciones relativas a la evaluación del riesgo, estrategias de adaptación climática y planes de contingencia.

Esto es una posición que de acuerdo al documento de referencia, más allá de las creencias religiosas o no, tiene planteamiento que son dignos de análisis y algunos de ellos para considerar en los planes municipales, estatales o federales. La Iglesia Católica es parte de la sociedad y debemos, con reservas o no, de involucrarla en un problema global que se avecina y que será un asunto de seguridad nacional para las naciones, el tiempo lo dirá.

LUIS FAUSTINO MORA BRITO

Presidente de la Asociación Nacional de Profesionales en Resiliencia, A.C.

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