Períodos de espera - INCIDE
20462
post-template-default,single,single-post,postid-20462,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,side_area_uncovered_from_content,qode-theme-ver-8.0,wpb-js-composer js-comp-ver-5.0.1,vc_responsive

29 Jul Períodos de espera

La vida nos presenta diariamente retos, que no tienen que ser grandes, simplemente cosas que tenemos que superar para llevar a buen puerto nuestro día y nuestra vida. También, eso que dicen hasta como broma, de que todos los días se aprende algo nuevo, es muy cierto. Pero, como humanos simples y corrientes dejamos pasar las oportunidades y no nos damos cuenta de lo que cada día nos enseña.

Esta será mi tercera entrega, y sinceramente no pensaba hablar de Covid, pandemia, cuarentena, ni nada relacionado. Pero la vida también te da, de vez en cuando, un coscorrón para que te fijes más en lo que tienes cerca y a tu alrededor. Regularmente creemos que tenemos todo aprendido o entendido, pero no, la gran maestra se encarga de recordarnos que nos falta mucho para saberlo todo.

En abril y principios de mayo hubo muchos talleres y conferencias para entender a esta pandemia, para entender cómo sería la nueva normalidad, para enseñarnos como el mundo laboral, económico y político habían cambiado para siempre. No importaba el tema de la conferencia, todos terminaban donde mismo. También nos hablaron de resiliencia emocional, empresarial y laboral. De verdad creí, estaba muy segura, que todos nos habíamos concientizado.

Gran decepción me llevé cuando a finales de mayo y principios de junio en las redes sociales sólo se solicitaban sangre, oxígeno y nos empiezan a llegar esquelas de conocidos de conocidos. Claro, no era alguien cercano, solo el amigo del primo de un amigo. El comercio local insistiendo en la apertura, ya que no pueden con la carga económica que tienen encima.

Llegaban videos donde nos decían que no debemos quedar encerrados, que es nuestro derecho a salir. Los tres niveles de gobierno se contradecían en la marcación del semáforo epidemiológico y se generó gran desconcierto.

Creo que aquí te estarás preguntando a dónde quiere llegar. Pues bien, la decepción se da porque con tanto curso, taller y conferencia, no aprendimos. Nos ha faltado humildad y generosidad para con nosotros mismos, nuestra familia y con los demás. Si nos pedían que no saliéramos, no era por violar nuestros derechos, era para cuidarnos. Si nos pedían que no visitáramos familiares, no era para que los descuidáramos, era para protegerlos. Pero no lo entendimos, preferimos poner nuestro ego y nuestra soberbia por encima del bien de los demás.

Hay una palabra maravillosa que siento  la hemos prostituido, RESILIENCIA. Y mi sentir es porque la usamos para todo, pero no la aplicamos. Una definición muy simple es: Resiliencia es la capacidad de los seres humanos para adaptarse positivamente a las situaciones adversas.

Positivamente, en todos los ámbitos: personal, laboral, empresarial o gobierno. No fuimos resilientes. No aprendimos. No valoramos. No nos protegimos.

Del primero de junio al día de hoy he visto amigos entrar en crisis de Covid-19 y salir adelante, lastimando aún más su situación económica. Me tocó participar en varios eventos para reunir dinero para comprar medicamentos, oxigeno, pagar algún estudio de laboratorio o para abonar el hospital. Me tocó participar también en grupos de oración por estos amigos enfermos y sus familias. Me tocó perder batallas. Desgraciadamente no pensamos en que nos podíamos enfermar, en que nos podíamos contagiar. También me tocó vivir la angustia de esperar el resultado de la prueba de un sobrino, que, gracias a Dios, salió negativa.

A partir del 17 de marzo del presente año, las compañías de seguros dedicaron mucho tiempo a promocionar Seguros de Gastos Médicos Mayores y Programas de protección y salud. Algunas de las respuestas que se obtuvieron en ese momento, era un motivo para no comprar: “ya tengo uno, ya que pase este relajo, lo vemos después, no lo necesito.”

La vida nos presentó esta oportunidad de protegernos y proteger a los nuestros, ante esta terrible enfermedad y ante otras enfermedades. Los seguros de Gastos Médicos Mayores y Programas de protección y salud, cuentan con un período de espera para ciertas enfermedades o cirugías. Estos tiempos de espera varían, según la compañía que contrates.

Pensemos que al contar con un seguro de Gastos Médicos estamos protegiendo a la familia no solo en el tema de salud, también en el tema de economía. Si te enfermas el seguro responderá ante el hospital al que ingreses, claro que todo estará en base de la prima que hayas contratado; si falleces, tu familia no tendrá que hacer colectas para que cuentes con un funeral digno.

Seamos resilientes, no sólo de pantalla, no seamos faroles de calle. Dejemos de ver los seguros como un gasto, como algo que se paga innecesariamente.

Todo en nuestra vida tiene un período de espera, hasta con tiempo de gracia, en ocasiones, y en los seguros no sería la excepción. Ahora andamos buscando un seguro que nos proteja de la pandemia de inmediato, nos entró el miedo, nos rehusamos a esperar, no nos hemos dado cuenta que los tiempos de espera también se terminan y seguimos sin entender.

Estoy a sus órdenes en:

WhatsApp: https://wa.me/5216622755045

Linkedin: https://www.linkedin.com/in/ana-lidia-moreno-71702325/

Ana Lidia Moreno Ríos

Licenciada en Letras. Asesora financiera, inmobiliaria y de seguridad patrimonial. Directora de TS Bienes Raíces. Miembro de ASAIS y MULIV. Agente de RGA Promotoría. Colaboradora de Semanario Primera Plana en materia inmobiliaria, Ex Presidenta de AMPI Hermosillo (creadora del Foro Inmobiliario)  y miembro del Consejo Técnico de Consejo INCIDE, A.C.
  • Se permite el uso, distribución y difusión del contenido publicado en  http://consejoincide.org/  toda vez que se cite la fuente, al autor, se vincule al artículo en nuestro sitio web y se mantenga la intención del contenido.
  • Su contenido es responsabilidad del autor y no refleja necesariamente el punto de vista de manera general de Consejo INCIDE, A.C. / Revista INCIDE, pero con la libertad de expresar y compartir de manera individual sus opiniones y dando nuestra plataforma la oportunidad de dar a conocerlas.
  •